Reintroducción de la guacamaya roja (Ara macao) a la zona de Los Tuxtlas, Veracruz

La guacamaya roja Ara macao presentaba una distribución en México desde Tamaulipas hasta Chiapas por la vertiente del Golfo de México en selvas altas perennifolias, selvas medianas subcaducifolias y selvas riparias asociadas a ríos. Sin embargo, la destrucción de hábitat y la captura indiscriminada tuvo como consecuencia su extirpación de la mayor parte de su área de distribución y hoy en día solo se le encuentra en las selvas de la Lacandona y Chimalapas en Chiapas y Oaxaca respectivamente.

Ríos y Navarro (2009) estimaron que hasta el 86% de su hábitat ha desaparecido, siendo la especie de psitácido mexicano que ha sufrido la mayor pérdida de hábitat en el país. La especie desapareció de Tamaulipas hacia principios del siglo 19 y para finales de la década de 1970 había sido extirpada de Veracruz, Tabasco, Campeche y la mayor parte de Oaxaca (Semarnat 2009)

Desde la década de 1970 no se ha autorizado la captura de la especie y en México se clasificó oficialmente como en Peligro de Extinción por primera vez en 1991. La población remanente en vida libre en la selva Lacandona y Chimalapas se ha estimado en alrededor de 300 individuos (Escalante et al 2013)

Por otro lado, Iñigo (2000) afirmó que "Sin duda alguna, el comercio con pollos y adultos es la causa más importante de su declinación en la República Mexicana. Las poblaciones de Tamaulipas, Tabasco, Veracruz y Campeche fueron extirpadas hace muchos años a causa del tráfico". El saqueo de la guacamaya roja continuó y el número de aseguramientos por parte de la PROFEPA de 1995 al 2012 mostraba una tendencia a la alza con un promedio de 14.3 guacamayas aseguradas por año. Se estima que alrededor de 50 guacamayas son traficadas anualmente, incluyendo ejemplares provenientes de las poblaciones de Centro América (Cantú et al 2007)

Afortunadamente aún existen parches de selva conservados y además la guacamaya roja se ha logrado reproducir exitosamente en el aviario del Parque Ecoarqueológico Xcaret desde hace más de 18 años. Hoy en día se cuenta con una población fundadora suficientemente grande como para realizar proyectos de reintroducción en aquellas zonas de las que fue extirpada la especie pero que mantienen las condiciones biológicas para recibir a las guacamayas y que puedan sobrevivir. Se han iniciado dos proyectos de reintroducción, uno en Palenque, Chiapas y otro en Los Tuxtlas, Veracruz. El proyecto de reintroducción en Palenque ya realizó las primeras liberaciones en el 2013 con mucho éxito.

El Instituto de Biología de la UNAM a través de la Dra. Patricia Escalante y su equipo de investigación inició el proyecto de reintroducción en Los Tuxtlas, junto con el Parque Xcaret y la Reserva Ecológica "La Otra Opción" AC que se encuentra adyacente al área núcleo de la Sierra de Santa Marta en la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas. El proyecto pretende reintroducir grupos de varias decenas de guacamayas rojas a la zona de Los Tuxtlas a partir del 2014 (http://guacamayarojatuxtlas.unam.mx/)

Para que el proyecto llegue a buen término es necesario trabajar con las comunidades locales para que no se repita el problema que acabó con la guacamayas en primer lugar, esto es, el saqueo de los ejemplares de su medio natural. Defenders of Wildlife y Teyeliz A.C. crearon un paquete de materiales de difusión y educación ambiental sobre la guacamaya roja (posters, cuentos y libros de colorear) para que fueran distribuidos a las comunidades. El equipo de la Dra. Escalante se ha encargado de realizar platicas en las escuelas y comunidades, distribuyendo por toda la zona los materiales de educación.

En este proyecto están participando muchas organizaciones, instituciones y compañías como Instituto de Biología de la UNAM, aviario Xcaret, reserva ecológica La Otra Opción A.C, Defenders of Wildlife de México, Teyeliz, A.C., Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas, CONANP, PROFEPA, SEDENA, Gobierno del Edo. de Veracruz, Consejo Veracruzano de Ciencia y Tecnología, Secretaría de Medio Ambiente del Edo. de Veracruz, Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente, Fundación UNAM, compañía TANG, entre otros.

Tú puedes ayudar a este proyecto y a la conservación de la guacamaya roja en general no comprando guacamayas y denunciando su venta ilegal a la PROFEPA.

 

 

 

 


Monitoreo de nidos y campaña de conservación de la guacamaya verde (Ara militaris) en la región de Bahía de Banderas, Jalisco

La guacamaya verde Ara militaris presentaba una distribución histórica en México desde Sonora hasta Chiapas por la vertiente del Pacífico y desde Nuevo León hasta Querétaro por la vertiente del Golfo de México en una diversidad de ecosistemas que van de selvas bajas y medianas subcaducifolias y subperenifolias, bosques de pino y encino, hasta hábitats semiáridos. Sin embargo, la destrucción de hábitat y la captura indiscriminada tuvo como consecuencia su extirpación de la mayor parte de su área de distribución y hoy en día solo se le encuentra distribuida de forma muy fragmentada con poblaciones aisladas unas de otras como si fueran islas dentro de la República. La especie ha sido extirpada de varias zonas de Nuevo León, Tamaulipas, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí, Zacatecas y Chihuahua (Monterrubio et al 2011; Macias et al 2000). Se ha estimado que ha perdido el 29% de su hábitat (Rios et al 2009).

Desde hace más de 35 años no se ha autorizado la captura de la especie y en México se clasificó oficialmente como en Peligro de Extinción por primera vez en 1991. Se ha estimado que su población es de alrededor de 643 a 3,072 individuos en 7 meta-poblaciones (Monterrubio 2012)
El mayor problema que enfrenta la guacamaya verde es el saqueo para el mercado de mascotas capturando tanto pollos como adultos (Iñigo 2000) Entre 1995 y el 2005 era l quinta especies más traficada (Cantú et al 2007) pero ya para el 2010 pasó a ser la cuarta especie más traficada (Pérez 2010). De todas las especies de psitácidos clasificadas como en peligro de extinción es las más traficada por volumen. Los aseguramientos der la PROFEPA del 1995-2012 indican una tendencia a la alza lo que muestra que el tráfico con la especie sigue inabatible.

Por otro lado, el saqueo de pollos de Ara militaris trae consigo el problema de la tala de árboles donde anidan las guacamayas por parte de los traficantes para poder tener acceso a los pollos (Iñigo 2000). Esta práctica no solo destruye un árbol y un nido sino que causa un grave daño a la población silvestre ya que existen muy pocos árboles con nidos adecuados para ser utilizados por las guacamayas. De tal suerte que la pérdida de un nido puede ser más grave que el mismo saqueo ya que impide que las parejas remanentes puedan anidar durante muchos años y la tasa de reclutamiento de nuevos individuos a la población se ve afectada (Iñigo 2000)

En la región de Bahía Banderas, Jalisco se encuentra una de las poblaciones anidantes de guacamaya verde más importantes sino es que la más importante del país (Bonilla et al 2013). La zona no está exenta del saqueo de nidos por lo que el M en C Carlos Bonilla y la MVZ Claudia Cinta junto con su equipo de investigadores han desarrollado un proyecto de monitoreo de nidos que además de recabar información científica pretende disuadir el saqueo con la presencia de los investigadores. Al mismo tiempo se realiza una campaña de concientización y educación ambiental para educar a las comunidades locales de la importancia de la especie y la necesidad de ayudar a impedir el saqueo de los nidos en la zona.

Defenders of Wildlife y Teyeliz A.C. crearon un paquete de materiales de difusión y educación ambiental sobre la guacamaya verde (posters, cuentos y libros de colorear) para que fueran distribuidos a las comunidades a través de platicas en las escuelas y centros comunitarios.
Varias instituciones y organizaciones se han unido a la campaña como el Municipio de Puerto Vallarta, Unidos por las Guacamayas A.C., Birding Mexico, Viva Natura, Observatorio de Aves de San Pancho, Eco Sound Education, entre otros, y se han dado a la tarea de distribuir los materiales e informar a los habitantes de la región sobre la campaña de conservación de la guacamaya verde.

Tú puedes ayudar a este proyecto y a la conservación de la guacamaya verde en general no comprando guacamayas y denunciando su venta ilegal a la PROFEPA.